A cinco kilómetros
de Peralta de la Sal, mantiene casi intacta
su estructura medieval.
El casco urbano
de Calasanz se asienta sobre una roca, conforma
calles estrechas y empinadas, con varios pasos
bajo las casas llamdos "callerizos".
Conserva algunas casas señoriales de
los siglos XVII y XVIII.
El caserío
se agrupa en una ladera con bellas vistas sobre
los valles de pinos, olivos y almendros que
lo rodean.
En Calasanz puede
visitarse: